Sirocco Acapulco: Las mejores paellas y mariscos, una tradición desde 1968

Acapulco era una ciudad global desde más de cuatro siglos, un centro de intercambio comercial y cultural debido a la llegada a nuestras costas del Galeón de Manila o Nao de China. Este fenómeno permitió que en Acapulco se enriqueciera el arte culinario local a través de la fusión de la cocina mexicana, europea y asiática.

Mapa de la bahía de Acapulco con el Galeón de Manila o Nao de China entrando a la bahía. Foto Internet

El último galeón zarpó en 1815 y el intercambio comercial con Asia y las colonias españolas en latinoamérica se interrumpió debido a la guerra de independencia. Tuvo que pasar más de un siglo para que Acapulco resurgiera en la escena global como el escondite favorito de las estrellas de Hollywood.

Es así como Errol Flynn, actor y playboy, quien era un hombre de mar, un bon vivant, un hombre elegante que gustaba del buen comer y beber llega a Acapulco navegando en su propio velero, el Sirocco, y es cautivado por la belleza incomparable de la bahía.

Restaurante Sirocco Acapulco: Las mejores paellas y mariscos, una tradición desde 1968.

Flynn conoció aquí al famoso acapulqueño Apolonio Castillo, muy acreditado por su habilidad en el buceo. Juntos crearon un restaurante al que llamaron también Sirocco, en honor a las añejas travesías de Flynn. Entre los clientes se podía contar a Johnny Weissmuller (Tarzán), John Wayne, Tyron Power, Lana Turner, Rock Hudson, Frank Sinatra y Cary Grant, por mencionar algunos.

Administrar un restaurante no era una cualidad sobresaliente de Errol Flynn quien solía decir: “Mi problema radica en conciliar mis enormes hábitos con mis ingresos” por lo que se cerró la primera etapa del restaurante Sirocco. Sería en 1968 que Don Manolo Portilla, de ascendencia española, retomara el concepto para darle un toque especial al introducir la paella y fusionar la enriquecida cocina local con elementos ibéricos.

Restaurante Sirocco Acapulco: Las mejores paellas y mariscos, una tradición desde 1968.

Sirocco Acapulco estaba ubicado en playa Carabalí y desde hace un par de años se trasladó a la Avenida Escénica, en donde cuenta con una vista impresionante. En este restaurante, con una decoración de estilo Gaudí, comer y beber es como emprender una travesía gourmet, en donde los sabores se conjugan, deleitan los sentidos y alegran el corazón. Los sabores de Sirocco al igual que el encanto de Acapulco, seducen y cautivan hasta al paladar más exigente.

Cabe resaltar que en el mes de Julio, Sirocco celebra el Festival del Marisco, en el que se incorporan platillos especialmente diseñados para el festival, un festival digno del paladar de cualquier sibarita. La cena de año nuevo también es una fecha en la que se puede degustar de un gran menú.

Tampoco puedo dejar de mencionar que Sirocco Acapulco cuenta con una de las cavas más surtidas y selectas, con más de 100 etiquetas, en ningún restaurante local he visto cava similar. Así que la próxima vez que celebres algo especial recuerda todo lo anterior y ve a Sirocco y disfruta de la fusión de la cocina mexicana y española con un toque local.

¡Buen provecho!

Restaurante Sirocco Acapulco: Las mejores paellas y mariscos, una tradición desde 1968.

Hace unos días llevé a mi hija a cenar a Sirocco y después de comer su cóctel de camarones y probar la Paella Senyoret, dio su veredicto: “Papá, cuando sea grande te voy a traer a comer aquí, todo está delicioso”.

Mi hija no lo sabe, pero no es la única que da su aval a este lugar, pues está entre los restaurantes recomendados por comensales de todo el mundo en Trip Advisor, revistas especializadas le otorgan menciones especiales, pero lo más importante es que no cualquier restaurante puede presumir de seguir en el gusto de los clientes por más de 40 años.

Restaurante Sirocco Acapulco: Las mejores paellas y mariscos, una tradición desde 1968.

 

  • La Paella del Senyoret o del Señorito es una de mis favoritas, es originaria de Alicante y se sirve con ingredientes desprovistos de huesos, conchas o cáscaras. Así la acostumbran los niños bien en Alicante, para evitar mancharse los dedos al pelar los mariscos de la paella.
  • Me gusta acompañar mi paella Senyoret con un vino frizzante: El Lambrusco dell’Emilia Romagna, dulce, ligeramente burbujeante.
  • Prueba el Mojito Clásico, es una de las bebidas más tradicionales del lugar, también el Mojito Hemingway.
  • En el pasado Festival del Marisco, probé unos tacos dorados de camarón servidos con su consomé y cubiertos con verduras, queso y crema, ua versión gourmet de un clásico costeño. Las gorditas rellenas de camarón también muy recomendables. Si no están en el menú pregunta al mesero.
  • Como entrada puedes pedir un taco gobernador de camarón o un pulpo a las brasas.
  • La sopa de mariscos es otro platillo obligado.
  • Antes de que vacíes cualquier salsa a una paella y destruyas un platillo con una tradición de más de cuatro siglos, primero pruébala, después de acuerdo a tu gusto la puedes sazonar.

Restaurante Sirocco Acapulco: Las mejores paellas y mariscos, una tradición desde 1968.

 

  • Sirocco. Es un viento que proviene desde el desierto del Sahara y atraviesa intempestivo las aguas del Mar Mediterráneo hasta llegar a las costas de Europa. Es este misticismo que le rodea lo que llevó a Errol Flynn a bautizar su velero como Sirocco.
  • Socarrat. Es el arroz de la paella pegado a la cacerola, que se ha caramelizado con la cocción. Los conocedores evalúan una paella en base al socarrat. Leer más del Socarrat en el New Yorker de Junio de 2009 (En inglés).
  • Restaurante Sirocco Acapulco es administrado por la familia Portilla, que sigue resguardando los secretos e ingredientes de antaño e innovando con nuevas propuestas.
  • En Sirocco Acapulco la paella se prepara como en el viejo continente, al momento, con ingredientes frescos y de primera calidad, por lo que toma al menos media hora para que llegue a tu mesa. Aquí no se recalienta nada.

 

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